La importancia de llamarse Ernesto

Sinopsis

David Selvas dirige la versión en castellano del clásico de Oscar Wilde con un reparto de lujo

Dice Paco Nieva que La importancia de llamarse Ernesto es «un perfecto sueño de teatro, una comedia despiadada y excéntrica, perfecta, bella y onírica como la vida de una rosa en las extrañas paredes de un jardín vertical». Una rosa delicada que nos recuerda aquello efímero y revelador que tiene la belleza y la vida.

Wilde escribió un guiño perfecto lleno de sabiduría dramatúrgica y de inteligencia vital. Con sus réplicas desacomplejadas hace que la verdad explote en la cara de los espectadores, que se sienten constantemente interpelados.

Wilde obra una gran cantidad de territorios por donde se pasean sus personajes: el amor, el deseo, los orígenes, el compromiso, la hipocresía, la identidad y, sobre todo, la libertad, la suya tan estimada libertad, para poder ser quien era, y que lo llevó a la prisión al poco de escribir La importancia de llamarse Ernesto. Este sentimiento de libertad está presente en toda la función. Y quizás la concreción más clara de esta libertad la vemos en dos de los personajes femeninos, Gwendolen y Cecily, que viven con tanta o más intensidad su vida soñada que su vida real. ¿Dónde están los límites de cada uno de nosotros? ¿Por qué nos autocensuramos? ¿Cómo podemos llegar a ser, con plenitud, nosotros mismos?

Aunque quizás cueste de ver, puesto que nos encontramos ante una comedia luminosa, dentro de La importancia… hay también una fuerte pulsión de muerte. Como toda obra de arte que nos resuena, después de más de cien años de su creación, lo que nos explica Wilde de cómo vivir está profundamente ligado al hecho de que esto de existir (que sepamos nosotros) solo pasa una vez y que nuestra «estancia» en este mundo solo tiene sentido si llegamos a ser libres.

En cartelEn castellano

Ficha Artística

  • Autoría: Oscar Wilde
  • Dirección: David Selvas
  • Traducción: Cristina Genebat
  • Intérpretes: Pablo Rivero, Silvia Marsó, Ferran Vilajosana, Paula Jornet, Gemma Brió, Albert Triola y Júlia Molins
  • Diseño del espacio escénico: Jose Novoa
  • Diseño de iluminación: Mingo Albir
  • Diseño de sonido: Lucas Ariel Vallejos
  • Diseño de vestuario: Maria Armengol
  • Caracterización: Paula Ayuso
  • Coreografía y movimiento: Pere Faura
  • Dirección musical: Pere Jou i Aurora Bauzà (Telemann Rec)
  • Composición musical original: Paula Jornet
  • Una producción de Teatre Nacional de Catalunya, La Brutal i Bitò